Exportaciones versus patologías del banano
El buen momento de las exportaciones de banano del
Ecuador, es ratificado por las halagüeñas cifras de un crecimiento sostenido en
el primer semestre de 5,82% en comparación con el mismo período del 2024, según
el último reporte presentado por uno de los gremios de exportación Acorbanec.
Con este crecimiento el país alcanza una exportación
de 199,75 millones de cajas de 18,14 kg, un promedio exportable de 7,6 millones
de cajas semanales en el semestre. Sin embargo, el país no ha pasado por su
mejor momento de producción y productividad. Con un clima que ralentiza la
producción la productividad ha caído en un 35%, siendo conservadores. La única
explicación lógica es la producción nueva de siembras recientes a pesar de la
prohibición expresa del MAG, de no expandir el área de siembra a de no ser
renovaciones o siembras de banano orgánico.
Exportadores como Alex Serrano, de JASAFRUT habla de
la “Imposibilidad de cumplir contratos debido a la escasez de banano”. Serrano
afirmó al medio digital FreshPlaza, que el país atraviesa una etapa complicada,
influenciada por condiciones meteorológicas adversas que han ralentizado
drásticamente la producción en caídas de entre 35% y 45% en algunas fincas.
La coyuntura del crecimiento país y el alto precio
spot que se ha manejado en el 2025, tiene su génesis en la caída de la
producción centroamericana que no logra recuperarse y en el cierre definitivo
de las operaciones de Chiquita Panamá, por el cierre de sus operaciones en Boca
de Toro. Esta coyuntura suigéneris, única, creo una bolsa de demanda de más de
500 mil cajas en los mercados de producción que en parte han sido cubiertos por
Ecuador.
A pesar del buen momento de los precios altos del
spot y el crecimiento de las exportaciones semestral la situación de los
pequeños productores sigue siendo critica por la amenaza de la enfermedad
bacteriana del Moko que avanza incontenible en las provincias productoras del
plátano y banano. Felizmente la contención de FOC R4T sigue siendo un éxito a
pesar de todas las falencias que tiene el sistema de bioseguridad y la poca
inversión que realiza el estado en su contención.
Sobre el azote de la enfermedad bacteriana Ralstonia
Solanacearum sobre el sector se cierne un fuerte pesimismo que se evidencia en
las cifras dadas a conocer por el Ing. Jorge Encalada Villacis, presidente de
AEBE, quien revelo que 7 de cada 10 productores desconocen la existencia de la
enfermedad del Moko. 5 de cada 10 desconocen el termino Fusarium raza 4
tropical. El 18% de los productores comparte trabajadores en sus fincas con lo
que la diseminación de la enfermedad es más probable
Afirma Encalada, que sólo el 18% de los productores utiliza
amonio cuaternario, químico que se usa para la desinfección de las herramientas
utilizadas en las labores culturales del cultivo y en la prevención del ingreso
a la finca. Y algo más apocalíptico apenas el 1% de estos productores utiliza
el amonio cuaternario en las concentraciones adecuadas que el protocolo de
bioseguridad exige.
La preocupación también es compartida por el
presidente de la Federación Nacional de Bananeros (FENABE), Arq. Franklin
Torres, quien afirma que al país no se le está diciendo la verdad. Las cifras
son mucho más preocupantes pero las autoridades se empeñan en maquillarlas
seguramente con el fin de no afectar la imagen de calidad del banano de
Ecuador, en los mercados.
En algunos chats especializados en el tema de banano
el Moko es analizado día a día. Marcelo Lillo sostiene en un diálogo abierto
que es inexplicable la propagación de la patología del Moko ya que el año
pasado se tenía uno o dos focos por ha., mientras que en la semana 30 del 2025,
hay reportes de 20 a 30 focos de infección por ha.
El país requiere una acción coordinada por parte de
los todos los actores del sector platanero y bananero para enfrentar el flagelo
del Moko, que amenaza más que el mismo Fusarium, con diezmar la producción de
las musáceas en Ecuador.