Fin de una era química: la transición forzada del enfunde bananero y el desafío de sostener 350 millones de cajas sin organofosforados
El fin del uso del Clorpirifos empezó a marcarse en el
quinquenio pasado (2020 – 2024) y se ha acelerado en mayo del 2025, cuando el
clorpirifos fuera incluido en la lista de Contaminantes Orgánicos Persistentes
(COP) bajo bajo el Convenio de Estocolmo, lo que eleva su estatus de prohibición de una normativa regional
a una lucha global por su eliminación total.
Esta arquitectura legal es la que obliga a los exportadores en
Ecuador a segregar su producción, ya que cualquier detección por encima de 0,01
mg/kg activa automáticamente una alerta en el sistema RASFF (Sistema de Alerta
Rápida para Alimentos y Piensos) de la UE.
Sin embargo este organofosforado tiene una larga historia de
manejo por parte de las transnacionales de insumos químicos, especialmente
Syngenta, Corteva Agriscience, Basf, empresas que a pesar de las prohibiciones
continuaron moviendo volúmenes significativos de esta molécula hasta el último
minuto legal permitido (o mediante vacios legales en la transición) como lo
denunció la revista Salud con Lupa, del Perú en amplio artículo en el 2024.
En la actualidad los datos de aduanas indican un cambio en el
flujo: China e India: Se han consolidado como los proveedores de
más del 80% del clorpirifos que entra a Latinoamérica,
desplazando a la producción europea y estadounidense que ha cesado por
regulaciones ambientales.
El fenómeno del "stockeo": En
2024 y 2025, se observó un aumento atípico en las importaciones en países que
anunciaron prohibiciones futuras, sugiriendo que las empresas llenaron bodegas
para seguir vendiendo el producto hasta agotar existencias durante 2026.
La situación del Clorpirifos en 2026 es crítica
para la industria agroquímica en Latinoamérica. Este insecticida
organofosforado se encuentra en una fase de prohibición acelerada o
retiro total en los principales mercados de la región:
El Estatus de Prohibición por País (Enero
2026)
- Argentina: La
prohibición de importación entró en vigor a finales de 2021, y para mayo
de 2025 se ratificó la prohibición total de uso y
comercialización.
- Colombia: Prohibido
por orden judicial desde julio de 2023, con un cese total de
actividades comerciales ya consolidado para 2025.
- Perú: El
Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) estableció el 1 de
agosto de 2024 como fecha límite para el uso de existencias
fabricadas legalmente. Actualmente, su importación es ilegal.
- México: En septiembre
de 2025, el gobierno emitió un decreto prohibiendo 35 plaguicidas
altamente peligrosos, incluyendo el clorpirifos, con una estrategia de
salida que se extiende hacia 2026.
- En
Ecuador la prohibición rige desde mayo del 2020 en que la
UE., prohibió el clorpirifos-metil y el clorpirifos al no renovar su
autorización de uso obligando a retirar los productos del mercado.
El verdadero reto para estas empresas hoy no es la venta del
producto (que ya es marginal), sino la responsabilidad legal por
residuos. Como el clorpirifos tiene una alta persistencia, los exportadores
latinoamericanos de frutas y hortalizas están viendo sus contenedores
rechazados en Europa por trazas de este químico, lo que está generando demandas
de agricultores contra las empresas que les vendieron el insumo asegurando que
"aún era legal".
Uso del Clorpirifos en el Cultivo del Banano en Ecuador
En Ecuador, el uso del clorpirifos en el cultivo
del banano representa uno de los nudos críticos más complejos para la
industria, debido a que esta molécula ha sido el estándar histórico para el
tratamiento de las fundas de racimo (enfunde) para controlar plagas como la
cochinilla harinosa y el "escama".
La tradición del “enfunde” con Clorpirifos ha
sido por décadas la tecnología dominante. Este organofosforado se lo adhería a
las fundas de polietileno que eran impregnadas con clorpirifos al 1%. Este
método fue por años altamente efectivo. El insecticida se liberaba gradualmente
dentro de la funda, creando una atmósfera protectora alrededor del racimo. El
costo-efectividad estaba asegurado. Además este era la opción más barata para
asegurar que la llegue “limpia (sin manchas cosméticas) a los mercado de exportación.
El Conflicto Regulatorio y la UE
El gran quiebre ocurrió cuando la Unión Europea (UE) redujo
el Límite Máximo de Residuos (LMR) del clorpirifos a 0,01 mg/kg (prácticamente
cero).
- Impacto
en Ecuador: Como la UE es uno de los principales
destinos del banano ecuatoriano, el uso de estas fundas se convirtió en un
riesgo sistémico. Un solo contenedor con trazas de clorpirifos puede
generar una alerta sanitaria y el rechazo de toda la carga.
- Prohibición
Local: Agrocalidad desde entonces ha
liderado la transición para prohibir el registro y uso de clorpirifos.
Para 2026, la importación de esta molécula está estrictamente restringida
y se han eliminado la mayoría de los registros para uso agrícola en
banano.
Empresas y Marcas en el Mercado Ecuatoriano
Históricamente, el mercado de estas fundas estuvo dominado por
grandes fabricantes de plásticos que incorporaban el insecticida en el proceso
de extrusión. Algunas de las marcas y empresas que han manejado estas
tecnologías incluyen:
- TC
Transcontinental (anteriormente con productos como Durflex o Polynsect): Han
sido proveedores clave de fundas con ingredientes activos. Sin embargo,
ante las regulaciones, han migrado sus portafolios hacia alternativas como
la Bifentrina o fundas orgánicas.
- Plastivill
e Inplasban: Empresas locales que fabrican
fundas de racimo. Actualmente, sus catálogos promocionan fundas con Bifentrina o
tratamientos libres de insecticidas para cumplir con las normativas de
exportación.
- Tharsa
esta
empresa al momento distribuye una funda plástica para racimo de banano con
POLYPRIDE cuyo principio activo es Bifentrina
Antes de las restricciones totales, empresas como Adama (del
grupo Syngenta) y filiales locales de multinacionales eran los principales
proveedores del ingrediente activo para las fábricas de plástico.
Riesgos Actuales y Alternativas
El reto de sustituir el clorpirifos en la funda no ha ido nada
sencillo, y el sector enfrentó tres grandes problemas:
- Eficacia
de las alternativas: Moléculas como la Bifentrina o
el Pyriproxyfen son las sustitutas legales, pero el
sector bananero (especialmente el Clúster Bananero) ha expresado
preocupación porque no siempre ofrecen la misma persistencia que el
clorpirifos.
- Residuo
en el plástico: Ecuador genera toneladas de
fundas plásticas usadas. Al estar impregnadas con clorpirifos, se
consideran residuos peligrosos que a menudo terminan en canales de riego o
son quemados, generando un impacto ambiental severo en las zonas rurales de
Guayas, Los Ríos y El Oro.3
- Salud
Ocupacional: Existe una larga historia de
denuncias de trabajadores bananeros (enfundadores) que manipulan estas
bolsas sin el equipo de protección adecuado, sufriendo una exposición
crónica que afecta su sistema nervioso (inhibición de la colinesterasa).
El endurecimiento de los protocolos de gestión de las fundas por
parte de Agrocalidad y el Ministerio de Ambiente de Ecuador, que considerann a
las fundas tratadas con Clorpirifos no solo como un desecho agrícola, sino como
residuo peligroso debido a la persistencia del ingrediente ha ayudado al cambio
en general.
Clasificación como "Desecho Especial y
Peligroso"
Bajo la normativa ambiental vigente (Código Orgánico del
Ambiente), las fundas impregnadas no pueden ser tratadas como basura común.
- Prohibición
de Quema y Enterramiento: Está estrictamente
prohibido quemar las fundas en las fincas (libera dioxinas y vapores
tóxicos) o enterrarlas, ya que el clorpirifos se lixivia hacia los mantos
freáticos.
- Gestión
por Terceros: El productor es legalmente
responsable de la funda desde que la compra hasta que un gestor autorizado
la retira.
Protocolo de Recolección en Finca
Agrocalidad exige que las fincas con certificación de Buenas
Prácticas Agropecuarias (BPA) cumplan con los siguientes pasos:
- Acopio
Diferenciado: Tras la cosecha, las fundas
deben ser retiradas del racimo y colocadas en centros de acopio
primario (jaulas o casetas ventiladas con piso de cemento y
señalización de "Residuos Peligrosos").
- Prohibición
de Reuso: Se vigila estrictamente que las fundas no
sean lavadas para ser reutilizadas en agricultura de subsistencia o para
envolver otros alimentos, debido a que el plástico absorbe la molécula y
no se elimina con agua.
El Programa "Campo Limpio" y
Gestores Autorizados
La disposición final se realiza mayoritariamente a través de
gestores ambientales calificados (como los vinculados a la organización INNOVAGRO o
el programa CuidAgro de la industria agroquímica):
- Ruta
de Recolección: Los camiones autorizados recogen
las fundas compactadas en las fincas.
- Co-procesamiento: El
método de eliminación preferido en Ecuador para 2026 es el co-procesamiento
en hornos cementeros. Las fundas se incineran a temperaturas
superiores a los 1,000°C, lo que destruye la molécula de clorpirifos de
forma definitiva sin generar residuos tóxicos, utilizando el plástico como
combustible.
- Certificado
de Disposición: El gestor debe entregar al
productor un certificado que este debe presentar en las auditorías de
Agrocalidad o para mantener certificaciones internacionales (como GlobalGAP o Rainforest
Alliance).
Vigilancia de Salud Ocupacional (Protocolo
IESS/Agrocalidad)
Para 2026, se ha vuelto obligatorio un monitoreo más estricto para
los trabajadores que manipulan estas fundas (enfundadores y cosechadores):
- Examen
de Colinesterasa: Los productores deben realizar
exámenes de sangre periódicos a su personal para medir los niveles de esta
enzima. Una caída en los niveles indica exposición al clorpirifos.
- EPP
Obligatorio: El uso de guantes de nitrilo,
mascarillas con filtros para vapores orgánicos y trajes impermeables es
ahora una condición no negociable para las inspecciones de trabajo en el
sector bananero.
Sanciones por Incumplimiento
Las fincas que sean detectadas disponiendo incorrectamente de las
fundas (por ejemplo, arrojándolas a canales de riego o esteros) enfrentan:
- Multas
económicas que pueden superar los 20 salarios básicos.
- Suspensión
del código de exportación, lo que impide que la fruta
sea comercializada legalmente fuera del país.
Nota técnica: Para este año, la
tendencia en las zonas de Quevedo y Machala es la sustitución total por fundas
con Bifentrina o fundas con aditivos repelentes naturales, ya
que el costo de gestionar el residuo del clorpirifos y el riesgo de rechazo en
Europa han vuelto a esta molécula económicamente inviable para el exportador.
Riesgo de su Uso para otros Mercados
Este es un punto crucial que revela la fragmentación
estratégica del mercado bananero ecuatoriano en 2026. Tienes mucha
razón: mientras la Unión Europea (UE) impone estándares de "química
verde", otros mercados masivos operan bajo lógicas de costo y eficacia
biológica tradicionales.
Aquí te presento el análisis de cómo se está gestionando esta
"doble realidad" en el uso de clorpirifos para
mercados no europeos:
El Arbitraje Regulatorio: Mercados de
"Baja Restricción"
Para los mercados que mencionas, la regulación es distinta:
- Rusia
y la Unión Económica Euroasiática: Aunque
Rusia ha endurecido ciertos controles fitosanitarios por cuestiones
políticas, sus Límites Máximos de Residuos (LMR) para el clorpirifos
siguen siendo mucho más permisivos que los de la UE.
- Medio
Oriente y Asia: En destinos como China o
Turquía, la prioridad es la estética de la fruta (ausencia de manchas por
insectos) y la vida de anaquel. El clorpirifos sigue siendo la herramienta
más barata y potente para garantizar que el banano viaje 30-40 días y llegue
impecable.
La Logística de la "Doble Línea"
en la Finca
El verdadero reto para el productor ecuatoriano es operativo.
Manejar dos estándares en una misma plantación es una pesadilla logística:
- Segregación
de Lotes: Las fincas grandes han tenido que dividir
sus áreas de producción. El lote "Zona UE" usa fundas con
bifentrina o repelentes orgánicos, mientras que el lote "Zona
Rusia/Asia" mantiene la funda con clorpirifos.
- Riesgo
de Contaminación Cruzada: El peligro es que una
caja destinada a Rusia termine por error en un contenedor para Róterdam.
En 2026, esto es motivo de sanciones severas y pérdida de certificaciones.
El Factor Costo y Competitividad
Para el productor que no exporta a Europa, el incentivo para
abandonar el clorpirifos es mínimo:
- Costo
de la Funda: La funda con clorpirifos sigue
siendo entre un 15% y un 25% más económica que las
alternativas de nueva generación.
- Eficacia
de Derribo: Ninguna molécula actual iguala la "fase
de vapor" del clorpirifos dentro de la funda. Para mercados que no
castigan el residuo, el clorpirifos sigue siendo el "rey" del
control de plagas de fruta.
El "Cuello de Botella" de la
Oferta (Empresas)
A pesar de que estos mercados lo permiten, las empresas
proveedoras enfrentan un problema:
- Descontinuación
Global: Corporaciones como Corteva o Adama están
bajo presión de sus casas matrices en Europa e Israel para dejar de
fabricar la molécula por un tema de imagen corporativa global.
- El
Mercado de Genéricos: Este vacío está siendo llenado
por empresas de China e India que venden el clorpirifos
técnico a fábricas de plástico locales en Ecuador, permitiendo que el
flujo hacia Rusia y Asia continúe sin pasar por las manos de las "Big
Six" del agro.
El Riesgo de la
"Triangulación" de Residuos
·
Hay una
tendencia peligrosa que Agrocalidad está monitoreando desde 2025: el uso de
clorpirifos en fruta para Rusia, cuyas fundas usadas terminan
contaminando los canales de agua de fincas vecinas que sí exportan a Europa.
Esto está generando conflictos legales entre vecinos bananeros, ya que el
residuo viaja por el agua y puede aparecer en los análisis de fruta
"orgánica" o "UE".
Aunque hoy Rusia y Asia representen un "respiradero"
para el clorpirifos, la tendencia es al cierre. Rusia ya ha
empezado a armonizar ciertas normas con estándares internacionales para
facilitar su propio comercio.
Aunque el 68% del volumen de exportación ecuatoriana
se dirige a mercados con regulaciones laxas, la viabilidad del Clorpirifos ha
llegado a su fin. No por una prohibición global unificada, sino por una "quiebra
logística y reputacional".
El incremento de costos (hasta $0.08 por caja), la retirada de las
grandes corporaciones del mercado de moléculas tradicionales y el riesgo de que
la contaminación cruzada cierre el lucrativo mercado europeo, están obligando a
Ecuador a una reconversión industrial masiva. El verdadero reto para 2026 no es
solo técnico (sustituir la molécula), sino económico: cómo absorber los 28
millones de dólares adicionales en costos de producción en un sector
que ya opera con márgenes de utilidad extremadamente ajustados.
Para las 350 millones de cajas en promedio de producción en
Ecuador, el paso de Clorpirifos a las alternativas legales (principalmente Bifentrina o
fundas orgánicas) genera un impacto directo en el bolsillo del productor:
- Sobrecosto
por caja: Se estima un incremento de entre $0.05
y $0.08 por caja solo por el cambio de tecnología de enfunde.
- Impacto
Global: En una industria que exporta 350 millones de
cajas, esto representa un costo adicional de entre $17.5 y $28
millones de dólares anuales para el sector productor ecuatoriano.
- Precio
Mínimo de Sustentación (PMS): Para 2026, el PMS se fijó
en $7.50, pero los gremios (como FENABE) sostienen que este
precio ya no cubre los costos reales debido al alza en insumos químicos y
la eliminación de moléculas baratas como el Clorpirifos.
Rusia y el "Efecto Espejo"
Aunque Rusia no tiene la prohibición de la UE, está ocurriendo lo
siguiente:
- Logística
Unificada: Las grandes exportadoras prefieren
estandarizar sus fincas hacia el estándar más alto (UE) para evitar
errores de despacho. Tener dos tipos de fundas en una misma bodega aumenta
el riesgo de que un contenedor con residuos llegue a Europa, lo que costaría
millones en multas.
- Presión
de las Navieras: Algunas líneas navieras están
empezando a exigir declaraciones de "libre de organofosforados"
para simplificar trámites en puertos de trasbordo, lo que desincentiva el
uso de Clorpirifos incluso para la fruta que va a San Petersburgo.
El Desabastecimiento Programado
El mayor golpe económico para el mercado "No UE" no
viene de la ley, sino de la oferta:
- Cierre
de Grifos: Las grandes multinacionales (Bayer,
Syngenta, Corteva) han dejado de registrar y vender Clorpirifos en Ecuador
para proteger su imagen global.
- El
Mercado de Genéricos: Aunque empresas chinas e indias
intentan suplir la demanda, el costo logístico de importar una molécula
"prohibida" o "restringida" ha subido, eliminando la
ventaja competitiva de ser la opción más barata.
Riesgo de "Default" Fitosanitario
Si el productor usa Clorpirifos para Rusia hoy, enfrenta un riesgo
económico nuevo:
- Rechazos
por Trazabilidad: Los compradores en Asia y Medio
Oriente están usando la "inocuidad" como una herramienta de
negociación de precios. Si detectan Clorpirifos, piden descuentos
agresivos alegando que la fruta es de "segunda categoría"
comparada con la que va a Europa.
Resumen del Impacto en el Flujo de Caja
(2026)
|
Mercado |
% Volumen |
Estado del Clorpirifos |
Consecuencia Económica |
|
Unión Europea |
~32% |
Prohibición Total |
Costo
de cumplimiento alto, pero mejor precio de venta. |
|
Rusia / Asia y otros mercados |
~68% |
Permitido (Teórico) |
Pérdida
de eficacia por genéricos de baja calidad y riesgo de rechazo por
trazabilidad. |
|
Pequeño Productor |
N/A |
Crítico |
Es
quien más sufre, pues el Clorpirifos era su única herramienta de bajo costo
para evitar rechazos por plagas. |
A manera de conclusión podemos decir que a excepción del mercado
de la UE., donde la prohibición del Clorpirifos es expresa los no mercados de
Unión Europa, están siendo arrastrado por la inercia regulatoria de Europa.
Para 2026, el Clorpirifos en Ecuador ya no es un ahorro, sino un pasivo:
el riesgo de que una funda de "mercado ruso o del Medio Oriente"
contamine un contenedor europeo o que Agrocalidad multe a la finca es tan alto,
que el ahorro de 5 centavos por caja ya no justifica el riesgo de perder el
mercado entero.