La Seguridad el reto compartido de productores de banano y gobierno
Según las
estadísticas del Reporte de Seguridad de la semana 26, que elabora la
Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador con datos del ECU 911, donde
se analiza un total de 36 cantones de las provincias de Guayas, Los Ríos y El
Oro, la inseguridad sigue siendo una preocupación mayúscula a los productores
bananeros, que observan que pese a los esfuerzos del gobierno las cifras de
algunos delitos se mantienen alto aunque han retrocedido con relación al 2024,
estas siguen siendo preocupantes.
El delito de robo en Guayas a la semana 26 tenía un descenso de -36,9% con
relación a igual período del 2024. En el 2024 se reporto según el ECU 911 un
total de 2130 mientras que en el semestre enero – junio del 2025, se han
reportado 1344 robos. En la categoría secuestros también ha caído. En el 2024
se produjeron 112 secuestros mientras que el 2025, en el período analizado se
han reportado 93, una caída del 17.0%.
En la provincia de Los Ríos la caída de los robos ha sido menor. En el 2024 se
produjeron 2024 asaltos, mientras que en el 2025, estos fueron 1837 -9,4%. En
la categoría secuestros el descenso ha sido mayor en el período analizado. En
el 2024, se dieron 199 secuestros y en lo que va del informe la semana 26, el
semestre se han dado 108, un descenso de -45,7%.
En la provincia del El Oro el reporte de ECU 911 revela que en las 26 semanas
monitoreadas del 2025, se reportan 1753 robos contra 2441 que se dieron en el
mismo período en el 2024, un descenso de -28,2%. En la categoría secuestros
estos se han incrementado en el 2025 con 28 secuestros denunciados 12,0% más
con relación a igual período del 2024, donde se dieron 25 secuestros.
El reporte del ECU 911 analiza otros items como tenencia de armas, sospechoso,
accidentes y presencia policial. Sin embargo estos dos delitos son los que
mayormente preocupan a los productores porque mantienen la zozobra en el
sector.
En opinión del
productor y dirigente bananero Franklin Torres, presidente de la Federación
Nacional de Bananeros (FENABE) la inseguridad parece estar igual que hace dos
años aunque las cifras maquillen el riesgo existente. Torres asegura, que la
seguridad es mucho más complicada de lo que percibimos porque no depende del
productor, sino del gobierno y allí seguimos estancados.
Torres señala que esta inseguridad es precisamente una de las causas para que
de alguna manera las enfermedades como el Moko y la Erwinia hayan proliferado
debido a que los dueños no han podido hacer los controles y las labores
fitosanitarias. “Y no le digo porque el dueño no ha querido hacerlo, sino que
el dueño no ha podido hacerlo, porque obviamente ha tenido que ausentarse de
sus fincas. El dueño no puede acercarse a la finca por miedo primero a que lo
asalten, lo vacunen o lo asesinen en el trayecto y lamentablemente todo
funciona a control remoto. Y ese control remoto muchas veces no es el adecuado
para poder controlar las fincas. Eso es fundamental, la seguridad, no solo para
banano, para plátano, a nivel nacional”.
Asegura el presidente de FENABE, Arq. Franklin Torres que sin seguridad no hay
nada. La inseguridad por la que atraviesa el campo ecuatoriano hace que las
actividades no se desarrollen normalmente. En este aspecto los más afectados
son los pequeños productores porque ante la amenaza de las bandas prefieren
abandonar sus predios o bien ir de vez en cuando, y son los dueños los que
tienen que entrar como ladrón a su propias fincas.
Preguntado si conoce respecto al programa SERPAZ, que busca blindar la caja en
su viaje hasta los mercados, dijo desconocer porque a los pequeños productores
nunca le comparten la información. “Y en cuanto, si así hemos ido tomando en
cuenta, no, no hemos sido tomando en cuenta para este requerimiento, ni para
ningún otro, porque obviamente consideran al productor la última rueda del
coche. Esa es la realidad siempre. No es de ahora, ¿no? Es de siempre. El
productor siempre está aislado de esta situación y lo que le cae generalmente
son migajas de lo que se produce arriba”.
De otra parte deslindó la responsabilidad de los productores en la
contaminación de los contenedores. “Realmente en las fincas es muy poco
probable que se contamine una carga, con excepciones, ¿no? Estaremos hablando
de una en un millón que tal vez se ha producido, pero obviamente en las fincas
es muy difícil. Primero, por el control de todas las, de todas las personas que
llegan.
Recuerde que un empacador hay alrededor de 60 personas. Otra, que tenemos casi
en todas las fincas, tenemos cámaras de seguridad que controlan todo, porque
obviamente es el deber de nosotros precautelar esta situación. Entonces,
prácticamente eso no, no se produce realmente la contaminación”.
Los gremios de exportación del país Acorbanec y Aebe, afirman que los gastos en
seguridad se han incrementado en los últimos años. Calculan que la cifra
sobrepasa los 100 millones de dólares en la logística de transporte y carga.
Diego Molano Aponte, ex ministro de defensa de Colombia, uno de los consultores
de seguridad de AEBE, ha señalado reiteradamente que ninguna estrategia de
seguridad va a dar resultado sino se involucra a toda la cadena, poniendo
especial énfasis en el productor.
El crecimiento de la inseguridad del sector bananero es consecuencia del
incremento de la actividad de las mafias por utilizar los contenedores y la
logística de distribución del banano para llegar a los mercados de consumo de
las drogas.