LA LEY PIONERA DE LA UE CONTRA LA DEFORESTACIÓN MUNDIAL SE APLAZA UN AÑO
Un aire de respiro
tendrá los productores de aceite de palma, de ganado vacuno, productos de la
madera, cultivadores de la soja y derivados – desde productos de cueros a cosméticos
o chocolate – contribuyentes a la deforestación o degradación de los bosques.
Según se anunció este 2 de octubre los estados y el Parlamento Europeo, se
allanan al clamor de miles de productores y aprobaran el aplazamiento de la
controvertida “Ley Pionera”. El plazo para su entrada en vigor será de un año y
será ley el próximo diciembre del 2025.
Finalmente las
múltiples presiones sobre todo de la derecha y, de los lobby de 15 países entre
ellos Brasil, México, Colombia, Nigeria e Indonesia entre otros, que reclamaron
a la UE que revise la regulación del nuevo reglamento (EUDR), que buscaba cerrar
el mercado europeo a productos como la madera, el café o el cacao que procedan
de tierras deforestadas o que contribuyan a deforestar la Amazonía y otros
valiosos bosques, han sido escuchados y la normativa que fue aprobada en el
2023, por el Partido Popular Europeo (PPE) de la que es miembro la jefa del
Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, principal impulsadora para aparcar
la medida como mucha otras de la agenda verde tendrá que esperar un año
calendario.
La normativa no
solo había tenido resistencia de los países Latinoamericanos y Africanos y
muchos otros países que observaban críticos que el plazo no les daba para el
cumplimiento sino también de los propios productores europeos manifestadas en
las protestas del campo. En su momento álgido de estas protestas una veintena
de ministros de agricultura pidieron la revisión del reglamento; algo a lo que
se sumó los mismos EE.UU., y Australia.
“La Comisión
reconoce que, tres meses antes de la fecha de aplicación prevista, varios
socios mundiales han expresado reiteradamente su preocupación por su estado de
preparación, la última vez durante la semana de la Asamblea General de las
Naciones Unidas en Nueva York”, ha dicho el Ejecutivo comunitario en un
comunicado. “Además, el estado de los preparativos entre las partes interesadas
en Europa también es desigual. Si bien muchas esperan estar listas a tiempo,
gracias a los intensos preparativos, otras han expresado su preocupación”, ha
añadido en una comunicación en la que vende el aplazamiento como una iniciativa
e apoyo a la normativa.
Este triunfo del
aplazamiento de la “pionera ley”, es visto como un triunfo de los sectores que
buscan aparcar la agenda verde europea, con leyes como la de Biodiversidad.
Alegan que las medidas ambientales van demasiado rápido y son de un gran
impacto en la industria y los ciudadanos en general.
El texto legal, que
ahora las voces críticas piden revisar, indica que, para acceder al mercado
europeo, los productores deberán tener una declaración de “diligencia debida”
que certifique que el producto no procede de tierras deforestadas, ni ha
provocado degradación forestal, tampoco de bosques primarios irremplazables,
después del 31 de diciembre de 2020.
La UE., a la que se
le atribuye una responsabilidad del 10% de la deforestación mundial debido a su
consumo buscaba con esta pionera Ley, sensibilizar a los productores a través
de la Ley de la Debida Diligencia para enfrentar entre otras cosas el calentamiento
global y las secuelas del cambio climático, que cada vez se atribuye a
prácticas depredadoras de los bosques y el medio ambiente. La decisión del aplazamiento es vista como un
retroceso de la agenda ambiental en la UE., aunque sus principales gestores
tratan de vender el revés como una iniciativa y apoyo a la normativa.
Fuente: El País /
Redacción Banana Export