Semillas de Honor, Frutos de Futuro: El Modelo de Sucesión y Gobernanza en el Grupo Favorita Fruit
Por: Redacción Editorial
En el complejo ecosistema de las empresas familiares en América Latina, la transición generacional suele ser descrita como el "momento de la verdad". Las estadísticas globales son implacables: apenas el 30% de las corporaciones familiares sobreviven al traspaso de la primera a la segunda generación, y solo el 10-15% llega con salud financiera a la tercera. Sin embargo, el caso del grupo agroindustrial ecuatoriano Favorita Fruit (holding que acoge a la emblemática exportadora Reybanpac) desafía estas métricas, convirtiéndose en un referente de institucionalidad, visión de mercado y relevo planificado.
El hilo conductor de este éxito no solo reside en la adopción de protocolos corporativos modernos o en la diversificación de sus líneas de negocio; reside en la vigencia inalterable de una máxima ética sembrada hace casi medio siglo por su fundador, don Segundo Wong Mayorga.
El Origen de un Legado: La Escuela de Don Segundo
La historia de Favorita Fruit y Reybanpac comenzó a gestarse en 1956, cuando un joven Segundo Wong Mayorga —hijo de Moisés Wong, de origen chino, y Lastenia Victoria Mayorga, ecuatoriana— se inició en la actividad agrícola entregando banano a empresas exportadoras. Su mentalidad disruptiva e independiente lo llevó, el 19 de septiembre de 1977, a fundar Rey Banano del Pacífico (Reybanpac).
Don Segundo entendió antes que muchos que la competitividad del banano ecuatoriano no dependía únicamente de las bondades de su suelo, sino de la audacia para abrir mercados no tradicionales. Fue un pionero absoluto en la internacionalización de la fruta, liderando la apertura comercial hacia la Unión Soviética, los países de Europa del Este y la República Popular China. Sus aportes científicos y gremiales le valieron, entre múltiples distinciones, el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Técnica de Machala y la Condecoración de la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Comendador.
No obstante, el legado más valioso que heredó a sus hijos —Vicente, Rafael y Gisella Wong Naranjo— y a las generaciones venideras, fue una filosofía humana de gestión. Vicente Wong Naranjo, actual CEO del grupo, suele recordar con frecuencia la instrucción más clara de su padre:
"A la gente hay que pagarle bien y hay que pagarle a tiempo. La nómina es lo primero que tiene que cumplirse".
Este enfoque centrado en las personas convirtió a los colaboradores en el verdadero corazón de la organización. Para don Segundo, la responsabilidad social no era un indicador de marketing; era una obligación moral y operativa fundamental.
La Transición Hacia la Gobernanza Corporativa Moderna
El fallecimiento de don Segundo Wong Mayorga en el año 2002 no detuvo la marcha del holding, precisamente porque la sucesión empresarial se había estructurado bajo un esquema de mentoría en vida. Sus hijos se involucraron en las operaciones desde temprana edad, absorbiendo no solo el know-how técnico y logístico, sino los valores intrínsecos de la marca.
Bajo la dirección de la segunda generación, encabezada por Vicente Wong Naranjo, Favorita Fruit experimentó un proceso profundo de institucionalización. La gestión dejó de depender exclusivamente de las decisiones individuales del líder fundador para apoyarse en estructuras de gobernanza sólidas: un Consejo de Familia articulado, un Protocolo Familiar claro y un Directorio Corporativo con participación de asesores independientes.
Este esquema permitió separar con éxito los lazos consanguíneos de las decisiones estratégicas de negocio. El Protocolo Familiar del grupo establece con claridad las reglas de entrada, permanencia y promoción de los miembros de las siguientes generaciones dentro de la empresa, priorizando la meritocracia, la formación académica internacional y la experiencia externa probada antes de asumir roles de alta dirección.
De la Segunda a la Tercera Generación: El Desafío de la Sostenibilidad y la Innovación
Hoy, Favorita Fruit se encuentra en un punto donde la segunda y la tercera generación (con figuras como Vicente Andrés Wong, entre otros profesionales de la familia) coexisten y colaboran para responder a los exigentes estándares del mercado global de frutas frescas.
La transición generacional actual ya no solo discute la continuidad operativa, sino la reinvención del negocio frente a los desafíos del siglo XXI:
- Sostenibilidad Integral: Tomando la posta del compromiso social de don Segundo, la nueva generación ha liderado la certificación de sus fincas como carbono neutrales y la adopción de sellos internacionales exigentes como Rainforest Alliance y Fairtrade, respondiendo de forma directa a las demandas del consumidor europeo y estadounidense.
- Innovación Tecnológica: El grupo ha integrado de manera sistemática herramientas de agricultura de precisión (drones agrícolas de última generación, analítica de datos e infraestructura inteligente) para optimizar el rendimiento y enfrentar de manera científica amenazas fitosanitarias complejas como la Sigatoka Negra o el Fusarium R4T.
- Expansión y Flexibilidad Comercial: Siguiendo la visión exportadora del fundador, el holding mantiene su peso en Europa y Asia, y acelera su diversificación en mercados competitivos a través de esquemas de marca privada (private label) y ofertas diferenciadas de banano orgánico.
El Liderazgo que Trasciende
El liderazgo de Vicente Wong y la paulatina incorporación de la tercera generación demuestran que una empresa familiar exitosa no es aquella que evita el cambio, sino la que sabe mutar sus estrategias manteniendo intactas sus raíces.
El éxito del Grupo Favorita Fruit radica en que supieron codificar las enseñanzas de don Segundo Wong Mayorga no como un conjunto de reglas rígidas del pasado, sino como una brújula ética para navegar la incertidumbre del futuro.
La puntualidad en el trato humano, la cercanía con el trabajador, la audacia comercial y la resiliencia agrícola son las verdaderas ventajas competitivas que aseguran que el legado de la familia Wong Mayorga continúe alimentando sanamente al mundo por muchas décadas más.